Los romanos extrajeron oro de sus minas y fue lugar de paso para los peregrinos del Camino de Santiago hacia el Valle del Silencio. Perteneció a los templarios y al Monasterio de Compludo (hoy desaparecido) y ya cita su existencia el obispo de Astorga en 1084.
En la actualidad Espinoso es un pueblo recuperado. La mayoría de las casas, entre las que se encuentra nuestra casa rural, han sido rehabilitadas con piedra y mantienen un carácter rústico tradicional.
Entre sus edificios destaca la Iglesia de San Miguel, con mezcla de estilos románico y renacentista, y su retablo churrigueresco. Y en sus cercanías, la era, con un mirador desde el que se ve gran parte de El Bierzo; la fuente de La Trucha, de origen medieval; el Nogal del Tío Eusebio, un nogal centenario ahora protegido; la Corona de Murcia, un castro prerromano; las Miédulas, restos de las explotaciones auríferas romanas; los viejos molinos, etc.
Para aquellos amantes de la vida salvaje,
y del turismo rural, Espinoso y sus alrededores poseen una enorme variedad de fauna, desde anfibios como ranas y tritones, pequeños mamíferos como ginetas y gatos monteses, hasta grandes mamíferos como corzos y jabalíes e innumerables aves, desde las golondrinas a las águilas reales. Y por supuesto una rica vegetación, entre lo que cabe destacar los bosques de roble que rodean el pueblo.

Casa Rural Las Cuatro Estaciones